Un baño se puede convertir en un refugio para conectar con tus emociones y fortalecer una mayor seguridad emocional. El agua tiene un efecto tranquilizante que nos ayuda relajar el cuerpo y la mente, permitiéndonos explorar nuestras emociones sin juzgar. {Dedica un tiempo|Prueba a dedicar tu baño, convirtiéndolo en una rituales de autocuidado